2016-2017 Season Preview: Sacramento Kings

Diez años sin pisar los playoffs son demasiados para los Kings. Diez años en los que todos los rivales de la División han pisado la postemporada y en las que Lakers -tres veces- y Golden State -dos- han llegado a las Finales ganando en el Pacífico. Y lo peor es que los Kings siguen sin dar señales de haber dado los pasos en la dirección correcta. Sigue DeMarcus que es uno de los mejores del mundo pero sigue DeMarcus, que es un hombre tan brillante como irregular. 

Los Kings inician una nueva temporada y como viene siendo condición sine qua non inician nuevo proyecto. De cero. Llega uno de los mejores técnicos del Oeste en los últimos años, un técnico capaz de meter a los Memphis Grizzlies en los playoffs a pesar de tener que utilizar a más de 26 jugadores algo que era significado de fracaso o de tanking en la NBA. 

Es imposible olvidar la rueda de prensa de un emocionado Joerger dando las gracias a sus pupilos por el esfuerzo que habían llevado a cabo para meterse en los playoffs. Lo que le pasa ahora es que esa mentalidad de “cada golpe nos hace más fuertes” vale en Memphis pero no en Sacramento. 

El problema reside en que poner a Joerger al mando parece un golpe de timón, un giro de 180º que hay que ver cómo asumen los aficionados o las altas esferas. Joerger tiene a su favor que ha sido muy deseado en California desde hace dos temporadas lo que hace presumir que habrá paciencia con él una vez han conseguido contratarle. 

Lo cierto es que Joerger tiene mucho, muchísimo, trabajo por delante en una franquicia que fue de las más anotadoras el año pasado -algo que no pasará este- pero que fueron la peor defensa de la NBA algo que sí que no se puede repetir. 

Sacramento lleva diez temporadas no solo no siendo capaz de colarse en playoffs, lleva todo ese tiempo siendo una moneda al aire, un canto a lo disparatado y un “a ver qué pasa este”. Y todo eso teniendo en su roster a uno de los mejores interiores de la NBA, un tipo que tuvo hace unos años las puertas de los Boston Celtics muy abiertas pero que se quedó para seguir siendo la imagen visible -la única- de los Kings. 

BOOGIE 

Y ciertamente la presencia de Boogie Cousins en lo único positivo que tienen los Kings para el futuro. Rudy Gay ya ha dicho en verano que no va a renovar y que va a explorar la agencia libre el próximo verano al que puede llegar siendo jugador de casi cualquier equipo porque sería una importante sorpresa que completara la temporada en los Kings con tantos equipos interesados en él. 

Indiana lo intentó al principio del verano y los Thunder lo intentaron cuando se acercaba el inicio de la temporada lo que deja claro que los Kings saben que ahí hay mercado, ahí hay posibilidad. Dando por hecho que el año de Sacramento está llamado a sentar bases para el futuro más que para conseguir resultados inmediatos, sería interesante sacar algo joven con proyección más que retener al propio Gay. 

Y mientras deciden qué hacer con Rudy Gay, los Kings deberían dar gracias al cielo por seguir contando con DeMarcus Cousins a estas alturas. Solo un año de los últimos cuatro han superado los Kings la barrera de las treinta victorias. Treinta pírricas victorias. 

Fue el año pasado cuando firmaron 33 en un equipo que comenzó la temporada con el propio Cousins acompañado de Rajon Rondo, Marco Belinelli, Caron Butler, Seth Curry o Willie Caulley Stein, 

es decir, un equipo que tenía que haber dado mucho más. 

DeMarcus Cousins fue el cuarto máximo anotador de la NBA con 26,9 puntos de media y un 45% de caierto a una serie de tiro donde aparecieron de forma gradual los tiros lejanos para convertirle aún más en un hombre temible. 

Además fue el quinto máximo reboteador de la NBA con 11,5 y repartió 3,3 asistencias por noche. Y todo eso en el envoltorio del jugador más pasota de toda la NBA. Y por mucho.

Los Kings volverán a ser lo que DeMarcus Cousins quiera que sean porque lo que hay a su lado son jugadores que no discutirán su liderazgo ni un poco. A su amplio abanico de habilidades le añadió el año pasado los triples de golpe  con casi tres intentos por noche. 

DeMarcus anotó por encima del 60% en ocasiones en las que era asistido lo que deja en un notable en casi un 40% las ocasiones en las que Boogie se lo guisaba, se lo cocinaba y se lo comía. 

DEFENSA

Cualquiera que piense en Joerger visualiza un técnico defensivo, un especialista. Quizás simplemente se adaptó al escenario que tenía y fue inteligente ya que cambiar el tipo de juego en Memphis era un suicidio absoluto. 

Ahora bien, los Kings han fichado hombres marrulleros por así llamarlos. En ese sentido, Matt Barnes llega de Memphis donde completó un buen curso -en lo deportivo- con buenos registros hasta en el tiro y con él llegan Arron Afflalo, Ty Lawson o Tolliver, jugadores que no reclaman focos pero que dan rendimiento. 

Lawson tratará de seguir reconduciendo su tenebrosa carrera tras comenzar a hacerlo en Indiana. Completará un dúo mágico de los bases de Sacramento con Darren Collison y es que ambos bases tienen en común -además de haber pasado por los Indiana Pacers- unos problemas extradeportivos que dejan en un segundo plano en su caso. Si se centran son hombres importantes en casi cualquier franquicia -Lawson fue de los mejores asistentes de la liga estando en los Nuggets- pero se han ido justo a los Kings, un sitio donde ese tipo de jugadores conflictivos encajan a todos. 

Lawson demostró una cara aceptable -más aún viendo de dónde venía- en los meses que estuvo en los Pacers y es una buena pieza, un generador nato desde el puesto de guard, un hombre para surtir de balones a alero e interiores sin ningún tipo de problemas. 

Los Kings fueron la peor defensa de la NBA el año pasado y lo cierto es que de haber tenido un poco de rigor atrás el panorama habría sido muy diferente para uno de los mejores ataques pero a estas alturas no vamos a pedir a Rajon Rondo que sea un excelso defensor o a DeMarcus Cousins que juegue siempre al 100% porque...no serían ellos. 

El proyecto de Sacramento parece haber encontrado un hombre sobre el que cimentar el proyecto a corto-medio plazo en la figura de Dave Joerger pero también se pensó lo mismo cuando George Karl se sentó en ese mismo banquillo y la situación no pudo ser peor con las estrellas descontentas y el técnico hartándose pronto de ellos. 

Joerger tiene mucho camino por delante pero si consigue involucrar a DeMarcus Cousins como un hombre de franquicia más allá de ser un jugador espectacular, el camino será más fácil. Cousins podría ser titular en cualquiera de las franquicias candidatas de la NBA por lo que Sacramento tiene una pieza impagable en su roster y tienen que saber aprovecharlo. Veremos si los Kings mejoran su cabeza, su psicología, un paso importante. 

FRANCHISE PLAYER: DEMARCUS COUSINS

Solo él sabe por qué sigue jugando en los Kings cuando su tremendo talento podría estar luchando por finales de Conferencia del Este y de la NBA en el Este. Anotador compulsivo, Boogie es probablemente el interior más peligroso de la NBA con un rango de tiro que sorprendió el año pasado con triples y un acierto notable para ser él. Anota, rebotea, intimida...lo hace todo bien y aún y todo sigue en los Kings.