2016-2017 Season Preview: Los Angeles Lakers

Hay que remontarse hasta 1996 para buscar unos Los Angeles Lakers sin Kobe Bean Bryant y de nuevo nos presentamos en el mismo escenario: no hay más Kobe Bryant. 

Pero nada es igual, nada será igual nunca en los Lakers. Siempre habrá un antes y un después de Kobe Bryant en los colores dorado y púrpura y es que ver las fotos del Media Day y alcanzar esa en la que los Lakers muestran a sus estrellas y son Julius Randle, Jordan Clarkson y Brandon Ingram -sin D’Angelo Russell- por lo que uno busca con desesperación al 24 de Philadelphia. Pero no está. 

Se fue. Se fue el superhéroe, se fue el hombre de los cinco anillos, de los veinte años, 81 puntos o el único hombre capaz de retirarse anotando 60 puntos y tirándose 50 tiros. Kobe Bryant era la estrella más brillante de Hollywood y nunca habrá uno como él en todo lo que se refiere al baloncesto, al marketing, al...todo. 

Precisamente un ex compañero de Kobe Bryant entrenará a los nuevos Lakers post-Mamba. Tras el fallido experimento de Byron Scott que tendrá para el recuerdo el ser el entrenador del Kobe que superó a Jordan o del Bryant que se retiró de la NBA, los Lakers acudieron a los Golden State Warriors para darle el puesto de head coach a Luke Walton. 

Está por ver cuál es su estilo porque el estilo de los Warriors es muy bonito pero Curry, Thompson y Green se quedaron en La Bahía y cualquier parecido con los Warriors es un espejismo. 

Es lógico suponer que a largo plazo el objetivo será jugar así pero hay que ver cómo de estricto es Walton en sus ideales del baloncesto ante un roster plagado de talento pero carente de la más mínima estrella veterana porque Luol Deng, por mucho que le paguen, no lo es. 

Tiene a su favor que los Warriors firmaron el mejor inicio de temporada de la historia de la NBA con él a los mandos y que se ha sabido rodear bien con el regreso de Brian Shaw a la franquicia tras su triste periplo en Denver pero a los Lakers habrá que juzgarles en dos o tres años. Mínimo. 

La salida de Scott no deja de ser una gran noticia ya que sus dos años en los Lakers no han servido para nada. LA sabía que no iba a ganar muchos partidos pero los Lakers tiene algo más y se debían a su historia. Era el momento perfecto para conseguir que unos jóvenes Julius Randle o D’Angelo Russell fueran fogueándose en la NBA pero lo cierto es que a día de hoy Randle va a comenzar su tercera temporada en la NBA sin haber dado motivos de verdar para la esperanza. Con 11 puntos y 10 rebotes de media, el ala pívot tenía que haber dado mucho más y no lo ha hecho y lo mismo ha pasado con D’Angelo. 

Que sí, que tiene hielo en las venas pero más allá de unos highlights preciosos, su año de rookie pasó a la historia por sus grabaciones a Nick Young en el vestuario y por lo mal que supuesta y aparentemente cae en el vestidor. 

DLOADING 

Como estrella de los Lakers, D’Angelo Russell ha sido objeto de rumores durante gran parte del verano por las verdaderas posibilidades de traspasarlo en pro de un vestuario más tranquilo pero empezará su año sophomore soportando 16 anillos en su camiseta. 

Tiene mucho que demostrar y con Ingram va a formar un dúo que queremos ver de corto a la de ya. El de Duke llega con el cartel de futura gran estre

lla de Los Angeles Lakers y se cambia en el mismo sitio que hasta abril utilizaba Kobe Bryant por lo que la presión está ahí. Los que más le han seguido hablan del próximo gran anotador, de un alero de brazos largos que posee habilidades para ser también un jugador que genere para sus compañeros desde la cabeza de la bombilla y para eso tiene a Walton y Shaw: para que le prueben. 

Los Lakers no tienen nada que perder este año aunque paradójicamente no pueden permitirse perder el tiempo. Tienen que cambiar el chip poco a poco y comenzar a ser atractivos al menos aparentemente para los jugadores rivales. Sin Mr Buss al comando de las operaciones, Lakerland ha perdido todo el glamour y todo el foco mediático que tuvo hasta hace unos años lo que se demuestra en una agencia libre donde los movimientos más importantes han sido Timofey Mozgov y Luol Deng a precio de jugadores del All Star. Está por ver su rendimiento pero que el futuro de los Lakers a medio plazo no pasa por ellos y deberá engatusar a jugadores más mayores que Ingram, Russell y Randle para añadir competencia y veteranía al roster. 

El papel de los veteranos será capital desde el día uno con Deng aportando en todos los puntos estadísticos -como ha hecho siempre-, Lou Williams ejerciendo de ejecutor saliendo desde el banquillo y Timofey Mozgov siendo un pilar básico en una pintura donde los rivales entraron como Pedro por su casa. 

El ruso llega con un anillo bajo el brazo y habiendo demostrado su valía en los Cavaliers de sobra en la temporada en la que fue titular antes de la apuesta por Tristan Thompson y deberá volver a asumir galones en un equipo donde, a diferencia de los Cavaliers, no urge ganar ni nada. 

Tras el más que decepcionante año de Roy Hibbert y Brandon Bass en Lakerland, los Lakers tienen ahora un referente, un pívot que no acapara titulares pero que se sabe lo que va a dar. Va a dar un doble-doble de media con puntos y rebotes y va a dar mucha fuerza a la defensa con su intimidación. 

Además estará Calderón, un veterano de los que cualquier entrenador querría tener en su equipo, un tipo que no requerirá minutos y acatará cualquier decisión. A eso hay que sumar que Calderón puede jugar de uno y de dos con su rango de tiro y las asistencias que reparte -que han ido a menos-. 

WALTONISMO 

La mayor esperanza de Los Angeles Lakers es que Walton demuestre lo que ha insinuado en Golden State pero, claro está, ser asistente no es lo mismo que ser head coach. 

Los Lakers parten de cero con un equipo joven y un entrenador inexperto y un cuerpo técnico joven donde Walton y Shaw han demostrado saber trabajar con jóvenes en más de una ocasión. 

Es difícil imaginar que los Lakers se asomen a los playoffs hasta dentro de un par de años pero quién sabe el giro que puede tomar la franquicia si este año da señales de tener los pies encaminados a donde deben y engatusan a algún agente libre de nivel para unirse a la nave en Lakerland. 

Los Lakers parten de cero y lo hacen porque el desastre que ha supuesto el paso de Byron Scott lo veremos cuando D’Angelo demuestre este año que lo del año pasado fue un error -promedió 15 puntos con casi un 40% de triples tras el All Star- y cuando Lou Williams vuelva a tener el nivel que le dio el Sixth Man of the Year en los Toronto Raptors. Los Lakers comienzan un nuevo proyecto y lo tendrán que hacer sólido desde atrás diciendo adiós muy buenas al apocalipsis defensivo de los últimos años. 

FRANCHISE PLAYER: BRANDON INGRAM

El primer año de D'Angelo Russell fue un año para olvidar más allá de algún que otro highlight y un escándalo que puedo costarle su sitio en Lakerland. Ahora el futuro pertence, con el respecto de D'Angelo, a Brandon Ingram, número 2 del pasado draft. Con unos brazos XXL, Ingram tiene mucho físico y es un anotador de garantías que llega con un buen porcentaje de triples a pesar de haber lanzado casi más de 5 (por 36 minutos) en su último año en Duke. El futuro es suyo, comienza a escribir su historia una estrella.