2016-2017 Season Preview: Houston Rockets

Levantar un 3-1 a Los Angeles Clippers para colarse en las finales del Oeste en 2015 no le valió a Kevin McHale para aguantar tras un decepcionante inicio de temporada el curso pasado. 

Sin el técnico que les metió en las finales del Oeste por primera vez desde 1997, Houston fue un canto a la improvisación y a pesar de tener a jugadores para dar mucho más, los Rockets fueron octavos del Oeste para completar un año decepcionante y ser solo octavos de Conferencia. 

Y buscando estabilidad, a Houston ha llegado un técnico como Mike D’Antoni cuyo estilo es totalmente antagónico a lo que el mundo entiende como estable. Es un técnico que casa perfectamente con el estilo que los Rockets han tenido en los últimos años pero no es menos cierto que McHale también casaba a la perfección con ese estilo y acabó despedido por lo que sí, Houston va a volver a ser un equipo precioso de ver por ataque y velocidad pero va a volver a ser un canto a la improvisación. 

Harden volverá a optar a MVP -ahora desde el puesto de base titular de los Houston Rockets- y además tiene compañía para hacer del ataque de los de Houston uno de los más divertidos de ver con los recién llegados Ryan Anderson y Eric Gordon que aportan más talento ofensivo a un equipo que ya lo tenía. 

D’Antoni dejó claro desde el principio que Harden sería su guard titular aunque todo el que ha visto a los Rockets estos años sabe que Harden ejercía de base desde su misma llegada a la franquicia hace ya cuatro años. 

Con Beverley como acompañante, los Rockets tenían en Harden a su principial valedor desde los puestos de los bajitos y ahora tendrá un complemento más que atractivo con Eric Gordon en el puesto de dos. La idea de llamar base a Harden -más que situarle de base donde ya estaba- responde a la necesidad imperial de los Rockets de tener un generador desde el puesto de guard. 

Más allá de la creciente corriente de que Harden se limita a ser un anotador, la Barba acabó la pasada temporada con 7,5 asistencias por noche lo que no es más que la confirmación de que puede generar desde el puesto de base ante la ausencia de un base a la antigua usanza. No es un playmaker al estilo tradicional pero puede actuar como tal ante la falta de uno. 

Además promedió 6 rebotes por partido siendo su gran hándicap -además de la defensa- las más de cuatro pérdidas que promedió dejando en 1,6 el rato de asistencia por balón perdido. 

Lo único cierto es que en ataque Harden es una maravilla, un jugador capaz de ganar partidos él solo y de generar ventajas en el pick&roll, en aclarados y en jugadas de uno contra uno o de dos contra dos. Un tipo que está, sin duda, en el nivel de los elegidos. La defensa, por cierto, es un tema a analizar. 

¿Harden no defiende porque se deja llevar por la defensa de los Rockets o los Rockets no han dado sensación de defender porque su estrella no lo ha hecho? 

Sea por hache o por be, los Rockets han hecho camino siendo uno de los equipos más visuales, más repletos de tiradores de nivel y más alegres de la NBA y no van a cambiar ahora que D’Antoni está en el banquillo. 

Houston ya no tiene una referencia ofensiva en la pintura y la ausencia de la misma -Howard se fue corriendo tras saber la llegada de Mike D’Antoni-, 

los Rockets podrían aspirar a un sistema de cuatro tiradores claros con un único center en la pintura que se limite a bloquear, a jugar pick&roll y a rebotear tanto en ataque como en defensa. Ese papel será para Montrezl Harrell por delante de Nené Hilario cuyas limitaciones físicas le llevarán a la segunda unidad con total seguridad. 

SALUD 

Los fichajes de Eric Gordon y Ryan Anderson responden al estilo de los Houston Rockets a las mil maravillas. El pero, el gran pero en su caso, es que ambos llegan de una carrera marcada por las constantes lesiones que han hecho que su nombre vaya ligado a un gran “sí, pero...” 

Ambos disputaron 61 partidos en la temporada 2014-15 y aquella terminó con los playoffs de unos Pelicans que no estaban invitados a esa fiesta pero se perdieron 16 partidos - Anderson- y 27 - Gordon- el año pasado. 

Tanto Gordon como Anderson son jugadores que amenazan constantemente desde el perímetro y que podrían completar uno de los mejores conjuntos de tiradores de la NBA. Juntar a Harden, Gordon, Ariza y Anderson solo puede suponer que los Rockets superen con facilidad los 110 puntos por noche. 

Por si fuera poco, los Rockets tendrán que lidiar con la baja de inicio de Patrick Beverley que se perderá los primeros veinte partidos de competición por una lesión en la rodilla y Nené se perdió casi una treintena de partidos por lesión el año pasado en los Wizards por lo que su salud es otra grandísima incógnita. 

Sam Dekker sería el último elemento de la cadena. Integrante del mejor quinteto del March Madness de 2015, el de Wisconsin tuvo una temporada tormentosa en su bautiso en la élite y deberá dar un paso adelante que ya se visualizó en la Summer League donde promedió 14 puntos y 5 rebotes, unos guarismos parecidos a los de sus años en la Universidad de Wisconsin donde llegó a la final formando dúo con Frank Kaminsky. 

DEFENSE 

Hace años que Houston no destaca por su defensa a pesar de tener a bestias como Dwight Howard y pívots semejantes y es que ni siquiera el año de las finales del Oeste destacaron por la defensa aunque sí fue mucho mejor que el año pasado. Con un ataque sólido y fluido, los Rockets anotaron tres puntos más de media de los que recibían mientras que el año pasado fueron el cuarto mejor ataque y recibieron solo una décima menos de lo que anotaban. Con la 25º defensa de la NBA, los Rockets fiaron todo a un ataque que funcionaba solo y donde todos aportaban. 

El peor año de la carrera de un intimidador como Dwight Howard pudo ayudar o la defensa provocar la caída de Superman pero lo único evidente es que Houston debe defender al menos un poco para que su ataque sea diferencial. 

Harden deberá dar ejemplo desde su propia defensa y es que las condiciones defensivas del 13 están ahí -promedia casi 2 robos por partido- pero debe dar más en otros aspectos para liderar al equipo. 

The Beard liderará uno de los cinco mejores ataques de la NBA si no pasa nada extraordinario y él deberá ser quien haga que los Rockets lleguen a un nivel defensivo decente, ni siquiera se pide excelente, para que el caudal ofensivo se diferencia de las lagunas atrás. Sin Howard, Capela será un hombre importante como protector del aro y es que el suizo tendrá una motivación que Dwight parecía haber perdido el año pasado. 

El objetivo vuelve a ser dar guerra en el Oeste. Pueden. Y deben. 

FRANCHISE PLAYER: JAMES HARDEN

Uno de los candidatos al MVP de la NBA de esta próxima temporada. Excelente jugador en el uno contra uno y especialista en buscar el contacto que le mande a la línea desde donde es un filón. Inteligentísimo en ataque para sacarle las castañas del fuego a los Rockets a base de aclarados, pick&rolls o lo que se necesite solo se pide un mínimo de defensa que pique a sus compañeros a hacer lo propio y defender lo que es suyo. 

Llega de una temporada -lejos de los focos- cuyos números fueron brutales y va a seguir en la terna de candidatos al MVP porque es simplemente imparable cuando quiere.