2016-2017 Season Preview: Dallas Mavericks

Un año más los Dallas Mavericks apuntan a equipo correoso del Oeste y con los 38 que arrastra ya Dirk Nowitzki, tiene mucho mérito y roza lo romántico en la NBA. 

Bajo la batuta de Robin Hood, los Mavericks han jugado por el título en quince ocasiones en los últimos dieciséis años. Cuando parecía que pagarían el precio de la indecente espantada de DeAndre Jordan, los Mavericks siguieron ahí y ahora sin haber fichado una estrella, han logrado dos jugadores notables que dan un salto cualitativo importante al equipo de Rick Carlisle. 

Con Harrison Barnes y Andrew Bogut en nómina, Mark Cuban vivirá otra temporada emocionante en la que sus Dallas Mavericks serán un equipo a seguir de cerca porque otra cosa no, pero que van a ser entretenidos de ver lo damos por hecho. Así son los Maverciks año tras año y temporada tras temporada. 

Los Mavericks fallaron a su cita con el mercado de grandes nombres y más allá de que no podían aspirar a que Durant se enfundara sus colores, los amantes de Mark Cuban esperábamos un movimiento especial del propietario de los Mavericks. Un movimiento que no llegó pero que no deja ni un ápice de tristeza en el AA Arena porque los Mavericks no iban a por Durant, iban a por lo que sobraba en Golden State y no era precisamente poco bocado para quien se lo llevara. 

Horas después de que Durant eligiera lleva su talento a la zona del pacífico, los Wojnarowski apareció en escena para anunciar dos traspasos menores ante el prisma de Durant pero importantes para cualquier equipo que los consiguiera. 

Como si de un dos por uno se tratara, Dallas se llevaba a los dos jugadores más caros que Golden State no podría retener con Durant en la hoja de gastos: Harrison Barnes y Andrew Bogut. 

DOS WARRIORS Y UN CURRY 

‘Black Falcon’ llega señalado por sus malas finales que hicieron que los Warriors fueran a por Durant de verdad pero con solo 24 años también lo hace como un veterano titular que ha jugado dos finales y ganado 140 partidos de Liga Regular en dos temporadas. Casi nada. 

Bogut por su parte llega tras unos buenos Juegos Olímpicos y tras ser uno de los hombres que decantaron -por su ausencia- el destino de las finales de la NBA. Su lesión acabó con la derrota, acabó con la defensa de anillo de los Warriors 

El aussie es el pívot que Cuban ha necesitado desde hace años. Lo intentó con Stoudemire y no le salió -porque no era precisamente un rim defender- y luego le puso el dinero sobre la mesa a DeAndre Jordan y su espantada le hizo apostar por Pachulia mientras se jugaba con una moneda al aire el comodín de JaVale McGee y le salió mal. 

Tras la marcha de Tyson Chandler, los Mavericks han buscado un defensor desesperadamente y por fin lo han encontrado en un hombre que, sin embargo, es una incógnita. No de rendimiento pero sí de cuánto durará ese rendimiento. 

Bogut ha jugado 67 partidos en dos de los últimos tres años y el pasado curso se fue hasta los 70 pero cayó lesionado en el momento clave, cuando los Golden State Warriors podían cerrar el anillo. Es un defensor que va como anillo al dedo a los Mavs, un jugador que necesitaban y de cuya experiencia se beneficiarán los hombres de Carlisle desde el primer momento. 

Coach C tiene un diamante que 

cualquier entrenador querría tener en su roster y es que Bogut es la pieza más infravalorada de las dos temporadas históricas de los Warriors. 

Barnes aterriza en Dallas con un max contract que los Mavericks necesitaban firmarle por la marcha de Chandler Parsons pero que fue determinante para que el anillo acabara en Ohio también es cierto. No obstante, Barnes es un jugador llamado a tener un papel estelar en la NBA. 

Buen defensor perimetral y en acciones de uno contra uno, el alero de los Mavericks es un buen tirador que tendrá que limar detalles como la eficacia en momentos finales -si es que vuelve a jugar algún partido tan importante como el Game 7 del pasado mes de junio-. Harrison Barnes tendrá que dar un salto exponencial en su rendimiento tras pasar a cobrar como una estrella de la NBA con más de 20 millones al año. 

Ese salto es más que necesario algo exigible por su contrato pero que Barnes sea capaz de darlo es, a inicio de temporada, una incógnita absoluta en Dallas y en todo el mundo de la NBA. 

Lo cierto es que Harrison Barnes tiene condiciones pero su rol ha sido muy específico y muy secundario en un equipo superlativo y ahora debe generar en lugar de aprovechar lo que otros generan. 

Además de Barnes y Bogut, los Mavericks tendrán en común con los Super Warriors que el número 30 también se apellida Curry. Seth, hermano de Stephen, se ganó a pulso un hueco en la NBA durante su estancia en los Sacramento Kings para asegurarse un contrato en la NBA que le había sido esquivo desde hace años. 

Curry cerró el curso con siete partidos en los que promedió 16 puntos, 3 rebotes y 5 asistencias de media incluyendo 20 puntos y 15 asistencias en la penúltima noche de la temporada en Phoenix. 

LA PIEDRA FILOSOFAL 

Existe y Carlisle la tiene. Solo así se explica que en 2016 estemos ante una nueva temporada y Dirk Nowitzki siga siendo de nuestros jugadores favoritos. 

Máximo anotador de los Mavericks en las últimas temporadas salvo en la campaña 2014-2015, Robin Hood ha firmado su último contrato con los Dallas Mavericks para las dos próximas temporadas, dos años en los que seguirá siendo el referente de la franquicia del American Airlines Arena. 

Ha jugado más de 75 partidos en las últimas tres temporadas promediando más de 17 puntos con un acierto por encima del 44% en tiros de campo lo que solo se explica de una manera: conoce la fuente de la eterna juventud y que siga conociéndola. 

El problema de los Mavericks es que además de Nowitzki, Deron Williams cumple años y que Bogut no es el único que plantea dudas físicas ya que Wesley Matthews llegó lesionado de gravedad de Portland y su nivel no llegó a ser el esperado. 

El puesto de base con Deron Williams, Devin Harris y JJ Barea plantea dudas importantes respecto a la efectividad de los veteranos en un puesto clave pero lo contrarresta la juventud de Dwight Powell el as que Carlisle tienen guardado para nosotros. Llegado en el traspaso de Rondo, ha ido a más y con 24 años está ante una temporada clave en su carrera. 

Los Mavericks se plantan un año más ante una temporada de mas de 45 victorias y de posibilidades reales de ser equipo de playoffs. De Bogut, su rodilla y su salud dependerá mucho cuánto dure la aventura de la postemporada para los chicos de Coach Carlisle.

FRANCHISE PLAYER: DIRK NOWITZKI

Mejor jugador de los Dallas Mavericks durante casi dos décadas y único motivo por el que los de Texas siguen siendo candidatos a los playoffs temporada tras temporada. Tiene 38 años y seguirá promediando 18 puntos de media, los mismo que el año pasado.