2016-2017 Season Preview: Cleveland Cavaliers

‘Cleveland...this is for you!’ gritaba LeBron James en el Oracle Arena tras llorar como un niño tirado en el parquet del templo de los Golden State Warriors. 

El que fuera número 1 del draft, tres veces MVP y dos veces ganador de la NBA vio cómo los Golden State Warriors se ponían 3-1 tras el cuarto partido de las finales y al llegar a su casa desempolvó algo que hacía tiempo que no usaba: la capa de Superman. 

Jugó 43, 43 y 47 minutos en los partidos en los que Cleveland se jugaba la temporada e hizo algo a lo que nos tiene acostumbrados: salirse cuando es un win or go home. De hecho, redefinió el término salirse incluyendo un triple-doble en el Game 7, el primero -y único- que nadie haya hecho en el partido decisivo por el título de la NBA. A pesar de su uno de cinco en triples, LeBron acabó con 27 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias, 2 robos y tres tapones incluyendo el histórico gorro a Andre Iguodala que acabó por agarrar un título que Kyrie Irving acabaría llevando a The Land con un triple en el último minuto. Y ahora, ¿qué? 

Hay más competencia pero también más equipo con la llegada de Mike Dunleavy y es que a pesar de las bajas de Mo Williams y Matthew Dellavedova, Tyron Lue tiene un gran roster, igual que el año pasado. Y tiene a LeBron James camino de la leyenda, de sus séptimos finales en su carrera y de las séptimas de manera consecutiva tras jugar cuatro con Miami y dos con Cleveland ganando tres anillos. 

El problema era la marcha de JR Smith cuya renovación se alargó en exceso y a punto estuvo de costar un disgusto serio a los de Ohio. Solo JR sabe lo lejos que pudo estar de volver al equipo con el que volvió a sentirse jugador de la NBA y es que no era difícil imaginarle aceptando un suculento contrato ahora que ya ha ganado un anillo. Fuera donde fuera, claro.

Además de Smith, el nombre de Kevin Love está en boca de todos. Su nivel en los playoffs dejó mucho que desear y su versión de los Minnesota Timberwolves no se parece en nada a la que disfrutan los Cavaliers. 

Eso sí, a pesar de que en ataque no está al nivel que todos creemos que tiene, lo cierto es que fue clave en la defensa posterior al triple ganador de Kyrie Irving en el Game 7 de las finales y es que hizo que Curry no consiguiera tirar con comodidad y eso es mucho decir para cualquiera pero más para un jugador como Love, totalmente opuesto al base de los Golden State Warriors. 

Las apuestas se la juegan y hay más posibilidades de que Love deje Cleveland que de que juegue unas segundas finales -se perdió las de 2015 por lesión-con los Ohio. El año pasado promedió 16 puntos y 9 rebotes cuando era un hombre de 20-12 con los Timberwolves, es decir, está lejos de su mejor versión, de la que hizo que su fichaje por los Cavaliers nos hiciera creer en una dinastía. 

KYRIE 

El MVP del Mundial de España de 2014 es un veterano de solo 24 años. Dice D’Angelo Russell que tiene hielo en las venas pero quien seguro que lo tiene es el base de la Universidad de Duke que fue capaz de jugarse la NBA con un triple sobre Stephen Curry. La pizarra de Tyron Lue dibujó un duelo de bases con un simple bloque de JR Smith que quitó a Klay de la defensa de Kyrie. Lo que hizo el jugador australiano de nacimiento es ya historia. Historia de la NBA con solo 24 años de hecho. Balón bajo las piernas una vez, dos veces, tres...y triple echándose hacia el lado derecho haciendo inútil el esfuerzo defensivo del primer MVP unánime de la historia. 

Quedaban 54” de final y un chico de 24 

años que había crecido en unos Cavaliers sin LeBron y que maduró a golpe de lesiones le daba a James el anillo que el de Akron había prometido a su gente. Golden State no volvería a anotar y Kyrie Irving pasó a la historia como el hombre que cambió el destino de los Cavaliers, de Cleveland y del Estado de Ohio. 

Rota la maldición del estado que vio nacer a LeBron James -y también a Stephen Curry- solo queda seguir añadiendo trofeos a las vitrinas del Quicken Loans Arena y es que los Cavaliers estrenarán camiseta este año. No de colores o estilo pero sí de detalles: tendrán el logo distintivo de quienes ya han ganado la NBA. 

EL CAMINITO DEL REY 

Que LeBron James, Kyrie Irving y sus compañeros van a llegar a las finales del Este lo vemos claro, que van a ganar el Este se paga a menos de un 1,50 por euro invertido y que llegarán a la tercera ronda de su conferencia sin ceder más de cinco partidos lo vemos claro no, clarísimo. 

Los Cavaliers de Tyron Lue iniciaron su camino hacia el anillo de manera histórica al barrer a Detroit y Atlanta por sendos 4-0 y se pusieron dos a cero ante Toronto estableciendo así el mejor arranque de un entrenador novato en los playoffs de la historia de la NBA por encima de Pat Riley. Casi nada. 

Para quienes decían que LeBron era el entrenador de los Cavaliers, la pizarra de Lue decidiría el destino del anillo con el mencionado triple de Kyrie. Lo cierto es que Lue es ya historia de la NBA por su inicio de playoffs y por ser el segundo entrenador en ganar un anillo con una franquicia con la que no empezó el año tras, otra vez, Pat Riley. 

Lo cierto es que el camino del Este se ha llenado de molestos equipos para LeBron James y sus compañeros. Los Knicks son más de lo que eran, Toronto tiene más experiencia, Indiana tiene un equipo muy a tener en cuenta y Boston ha fichado muy bien para reforzar un roster que puede hacer mucho daño a los Cavaliers en todas sus vertientes. Por si fuera poco no es difícil de imaginar un duelo de primera ronda molesto para ellos por el crecimiento de la clase media -Detroit, Milwaukee u Orlando- en el Este. Los de la Motor City ya plantaron cara el año pasado y es que el 4-0 parece un paseo militar pero lo cierto es que Van Gundy vendió muy cara la derrota en cada uno de los choques teniendo posibilidades de llevarse más de uno. 

También están unos Bulls que nadie sabe cómo interpretar o unos Hornets que han perdido a Jefferson y Lin pero que tienen mucho que decir con los fichajes de Hibbert y Belinelli. 

Y no podemos olvidar a unos Bucks a los que no todos los años van a matar las lesiones. Los de Kidd tienen un equipo joven y precioso, un equipo para tener en cuenta en los próximos años. 

DINASTÍA 

Cleveland se pasea por el Este desde que LeBron pronunciara las palabras mágicas de “I’m coming home” pero el paseo parece haber acabado y el Este se recrudece por momentos. El verano ha dejado una Conferencia muy abierta del segundo al octavo puesto pero nada hace presagiar que LeBron no se plante en unas nuevas finales el próximo mes de junio. 

Luchará por su cuarto anillo y lo hará sabiendo cuidarse, limitando sus minutos hasta abril para jugar más de 45 -si hicieran falta- en unas finales como ya ocurriera este año. Tiene 32 años pero físicamente sigue siendo una mala bestia, un tren de mercancias que se mueve por la pista aplastando competidores. Solo la llegada de Durant al Este podía haberle molestado pero, quien sabe si siendo conocedor del panorama, se fue a la Bahía. 

FRANCHISE PLAYER: LeBRON JAMES

Seis finales consecutivas y tres títulos es su legado, sus números de los tres últimos partidos de las finales son simplemente legendarios. Afrontó el 3-1 de los Warriors con la capa de Superman puesta y es que el mejor jugador de la NBA lo es por muchas cosas. Corre como un base, anota como el alero que es y rebotea como un pívot además de robar y taponar. Es una bestia a campo abierto y el Rey del Este donde nadie le tose desde hace más de un lustro. El año pasado solo cedió dos partidos en su camino a The Finals y ambos fueron en Canadá, en las finales del Este.