2016-2017 Season Preview: Chicago Bulls

2016-2017 Season Preview: Chicago Bulls

El año que tenía que acabar con los Chicago Bulls como seria alternativa a los Cleveland Cavaliers de LeBron James en el Este acabó como el rosario de la aurora. Comenzó mal con los rumores de una mala relación entre Jimmy Butler y Derrick Rose y acabó aún peor con los Chicago Bulls quedando novenos del Este a pesar de contar con los citados Butler y Rose más Pau Gasol o Nikola Mirotic. Ahora solo quedan Jimmy Butler y Nikola Mirotic. 

Sin poder confirmar la mala relación entre Butler y quien fuera -como jugador de Chicago- el MVP más joven de la historia, lo cierto es que la era Derrick Rose acabó en Chicago y lo hizo de malas maneras pues un base como Rose aparentaba tener más cartel del que los Knicks cambiaron por él. 

Jerian Grant, Robin Lopez y el traspasado José Manuel Calderón llegaron a la Windy City a cambio de Derrick Rose y Joakim Noah seguiría los pasos del 1 de los Bulls camino de la Gran Manzana. A pesar de que muchos apuntan a Grant como un gran talento -ahora tendrá minutos para demostrarlo- lo cierto es que Robin Lopez y Calderón siendo buenos jugadores siguen chirriando como cambio por todo un MVP. Muy venido a menos, eso sí. 

Como el refrán dice que a Rey Muerto Rey Puesto, los Bulls se hicieron fuertes y apostaron todo al rojo -cómo no-. Ese rojo era un hombre con tres anillos, nacido en Chicago y un cabreo de dimensiones importantes con su casa en la NBA, los Miami Heat. Así acabó Dwyane Wade en los Chicago Bulls. 

I’M HOME 

Él dice sentirse en casa y de hecho juega en su Chicago natal pero más allá de eso su casa era Florida, era Miami y el American Airlines Arena donde conquistó tres anillos y creció desde rookie hasta ser una estrella. 

Dejando a un lado los sentimentalismos del tipo “Wade juega en casa” o “Flash competirá por su equipo de toda la vida”, está claro lo que Wade va a aportar a los Bulls: carácter ganador. 

Puede parecer osado decirlo pero es lo que se ha echado de menos en los Chicago Bulls en los dos últimos años. Tras innumerables decepciones por las continuas lesiones de Rose que dejaron como líderes de equipo a Nate Robinson o DJ Augustin en equipos que eran milagros de Thibodeau, el mismo técnico se fue por no poder plantar cara a los Cavaliers en las semifinales del Este en 2014. Los Bulls se llevaron el primer partido de The Q y perdieron el cuarto en casa sobre la bocina -el tercero lo ganaron igual- pero no dieron la sensación de poder llevarse nunca la eliminatoria a pesar de que los Cavaliers no podían contar con Kevin Love y de que Kyrie Irving sufría una tendinitis en la rodilla que acabaría suponiéndole una lesión de gravedad en el primer partido de las finales. 

Los Bulls tenían mimbres de sobra con Rose, Butler, Dunleavy, Gasol y Noah de titulares y Mirotic, Gibson, Brooks o Hinrich de suplentes pero no engancharon y no supieron aprovechar su momento. Eso con Wade no va a pasar. 

Hablamos del primer ganador -de verdad- de un anillo de la generación de 2003. Hablamos de un tipo que creció con Shaquille O’Neal y maduró con unos pésimos Heat camino del 2 del draft en 2008 (elegirían a Michael Beasley por delante de Westbrook o Kevin Love) y sobre todo, hablamos de una leyenda que ganó dos anillos en cuatro finales en su plenitud y que volvió por sus fueros el año pasado. 

Un tipo íntegro que ha renunciado a hacer mucho dinero en pro de estar 

jugando con LeBron y Bosh porque sabía que ahí más que un equipo había una dinastía en el Este. Un jugador capaz de cambiarle la cara a cualquier franquicia. 

SMALL BALL 

El fichaje de Wade fue un bombazo auténtico pero lo que hizo saltar la banca fue la ganga que firmaron los Chicago Bulls semanas después con Rajon Rondo. Un base que promedia con facilidad más de 10 asistencias por noche es una maravilla para cualquier franquicia pero analizando en frío el fichaje todos pensaron igual, ¿por qué? 

Cualquiera que haya visto a los Chicago Bulls en los últimos años ha visto un equipo donde Jimmy Butler amasa mucho la bola en ataque y no es una locura pensar que esa tendencia desesperó a Derrick Rose a su regreso. El jugador de Marquette -comparte College con Wade- ha ido progresando en la NBA de ser un especialista defensivo conocido por su habilidad para frenar a LeBron James en los Heat a un two way players como Kawhi Leonard o Paul George pero con más problemas para anotar y más necesidad de tocar balón en estático. 

Los Chicago Bulls van a apostar por un small ball con Rondo, Butler y Wade donde ninguno de los tres promedió un .350 en triples el pasado curso lo que quiere decir que se fiará el tiro exterior a la manita de la barba, Nikola Mirotic. 

THREEKOLA 

Ha pasado de ser un gran rookie -segundo en la votación al ROY de 2014- a un jugador importante pero este verano, mientras estaba de vacaciones, le han cambiado el cartel de importante a imprescindible. 

Los Chicago Bulls perdieron este verano a Mike Dunleavy, uno de los mejores tiradores silenciosos de la NBA y con Rondo y Wade ocupando dos de los tres puestos del flanco exterior está claro que Mirotic tiene que ser el cuatro titular obviando cualquier vía que opte por Gibson y Lopez juntos. Conociendo a Butler -y viendo su progresión- es seguro que mejorará sus porcentajes del año pasado ahora que Chicago le necesita y es que siempre ha dado a la franquicia lo que necesitaba. 

Empezó siendo un especialista defensivo y ha acabado siendo un anotador a golpe de necesidad, de lesión de Rose o de como se quiera llamar. 

Mirotic aportará triples y al ser un cuatro de la nueva generación también podrá conseguir puntos al contraataque pues a campo abierto es de los mejores ala pívots de la NBA. 

Ya en la primera toma de contacto con la temporada Hoiberg señaló que Portis -ala pívot- y McDermott -alero- tendrían un papel destacado en la rotación de los Bulls y que apostaría por ellos. El Razorback será una alternativa interesante a Mirotic por su tendencia a correr y McBuckets tendrá que demostrar que el mote no le vino solo y que su muñeca sigue siendo la que hacía temblar las pistas de la NCAA. 

Después de un año decepcionante como rookie con Thibodeau su segunda campaña promedió casi 10 puntos con más de un 40% en tiros tanto de campo como de tres. Todo ello en menos de 25’ por partido lo que arrojaría una estadística per36minutos más que interesante. La que Chicago necesita. 

Está llamado a ser el jugador más importante de la rotación de Hoiberg pero no queremos perder de vistar a Denzel Valentine pues tiene una pinta tremenda. 

Se dio a conocer en la Summer League con un game winner y ha demostrado que la presión no va con él pues lucirá el 45 de los Chicago Bulls en su año de rookie. El dorsal suplente de Jordan. 

FRANCHISE PLAYER: JIMMY BUTLER

Único All Star de la franquicia -con los colores de los Chicago Bulls, claro- y una de las mayores sorpresas de la NBA en el último lustro tras pasar de ser un excepcional defensor a uno de los mejores two way players de la década. Tiene que mejorar su selección de tiro y la anotación exterior pero es, sin duda, la cara reconocible de la franquicia de Illinois y el hombre sobre el que cimentar el proyecto. Más aún tras la marcha de Derrick Rose y de Pau Gasol.