2016-2017 season preview: Boston Celtics

2016-2017 season preview: Brooklyn Nets

Las webs americanas analizan las franquicias de la NBA en base a puntos fuertes y débiles y en los segundos me pasa como a Hoopshype: no sé por dónde empezar a destripar ese equipo que se llama Brooklyn Nets.

El millonario proyecto de Mikhail Prokhorov saltó por los aires cuando Paul Pierce y Kevin Garnett no pudieron competir en el Este. The Truth se fue, a Garnett lo traspasaron y detrás de ellos llegaron Joe Johnson y Deron Williams que no dejaron nada en el recuerdo…ni a cambio. Fichado como una estrella de la liga y como uno de los mejores bases de la misma, Deron Williams se fue tras cortar su relación con unos Nets que, sin embargo, le seguirán pagando un buen dinero durante los próximos años. Joe Johnson igual, se fue cortado aunque al menos dejó un recuerdo: fue el jugador mejor pagado de la NBA el año pasado detrás de Kobe Bryant y gracias a los Nets, sus tataranietos nadarán en monedas como el Tío Gilito. 

En lo que se refiere a la parcela deportiva el dicho dice que una imagen vale más que mil palabras -las que ocupará este análisis de la franquicia por cierto- y la foto es la del día de la presentación de los nuevos. En esos nuevos faltaba Luis Scola quien a pesar de tener 36 años es uno de los mejores valores de la franquicia pero sí estaba Jeremy Lin, el mejor jugador de la franquicia ahora mismo.

Con el base de origen taiwanés estaban Joe Harris, Trevor Booker, Caris LeVert, Justin Hamilton y todo un número 1 del draft como Anthony Bennett. Sean Marks trató de hacer saltar la banca hipotecando 130 millones de dólares por Tyler Johnson y Allen Crabbe pero la condición de restringidos de su agencia libre hizo cualquier movimiento estéril. “Hemos dejado hueco para el año que viene” se excusó Marks quien, sin embargo, sí ha puesto una piedra importante para el futuro de los Nets ya en la franquicia.

LINSANITY

No, el futuro de los Nets -al menos a medio/largo plazo- no pasa por el base de la Universidad de Harvard. A pesar de haber demostrado su valía en New York, Houston, Lakers o Hornets Lin llega a los Nets con bocas que cerrar y tendrá la mejor oportunidad de su vida. Explotó en los Knicks cuando D’Antoni no tenía más banquillo que probar, decepcionó en unos Rockets donde el estilo de juego era demasiado alegre hasta para él y llegó a unos Lakers a la deriva donde poco tenía que hacer. Entonces apareció Carolina del Norte. Se cruzó Michael Jordan en su camino para poner un equipo - Charlotte Hornets- y un entrenador -Steve Clifford- a los que Lin les debe mucho.

Fue candidato a Mejor Sexto Hombre de la NBA y aunque sus números no fueron espectaculares -11 puntos saliendo desde el banquillo- Lin demostró que ese rol le iba bien y se sintió importante tras dos años perdido entre Texas y Hollywood. Ahora volverá a ser titular y lo será en un equipo que no tiene nada que perder. Los Brooklyn Nets son el peor equipo de la NBA y solo un milagro de inmensas dimensiones evitaría que fueran la peor franquicia a principios de abril pero tiene detalles para mirar al futuro con optimismo.

Más allá de todo el marketing que generó la aparición de Lin en los Knicks, el de Harvard ha demostrado ser un buen base, un buen point guard con capacidad para asistir en el pick & roll y, sobre todo, con mucha facilidad para anotar.

La otra parte del efecto Linsanity es la menos conocida pero una muy apreciada y valorada. Se llama Kenny Atkinson y es el nuevo entrenador de Lin, Scola, Bennett y el resto de los Nets. Fue asistente de Mike  D’Antoni en los Knicks cuando explotó el fenómeno de Lin -precisamente ante los Nets y Deron Williams- y ahora será el encargado de sacar el máximo jugo posible a un roster muy limitado.

Kenny Atkinson tendrá una difícil tarea en los Nets. No por las 60 derrotas que se espera  que tengan los Nets este año sino más bien porque tendrá que lidiar con mucho jugador que ve en los Nets el trampolín ideal para encontrar algo mejor en la NBA, demasiado ego por demasiados lados.

BROOK

La patata caliente del vestuario es Brook Lopez. Con algo más de 21 millones de dólares como salario, el pívot es un jugador ya de 30 años sobre el que no puede girar un proyecto perdedor como los Nets y él lo sabe. Estuvo cerca de los Thunder en febrero de 2015 y metió a los Nets en postemporada él solito aquel año pero debe ser consciente de que su época en Brooklyn está acabada y de que lo más lógico sería una salida.

Problema para él y problema para Atkinson que además debe tener claro que su mejor jugador -con lagunas defensivas pero lo es- no estará en abril para seguir con la reconstrucción y quién sabe el papel que quiera adoptar este año en los Nets. Él también se juega mucho, se juega un puesto en un equipo con aspiraciones. Y para Brooklyn está claro que un traspaso que le libere de su inmenso salario no sería una mala opción.

En la pista, Brook será el faro de los Nets en ataque. Está claro que nadie va a dudar en darle balones al poste y que sus compañeros van a ser conscientes de que necesitan un Lopez de All Star para hacer una temporada digna. Con buen juego de pies y habiendo demostrado que se sabe sacar las castañas del fuego él solito, el pívot de Stanford asegura casi 20 puntos y 10 rebotes por partido. Algo es algo. 

Su compañero en la pintura es muy diferente. Diferentes porque Scola y Booker son dos tipos antagónicos. El argentino tiene un talento innato para lidiar con jugadores mucho más altos mientras que Booker está ante su oportunidad. 

Demostró en Washington que podía ser titular en un equipo de playoffs del Este y aunque su año en Utah no ha sido tan bueno como apuntaba, estamos hablando de un jugador capaz de estar cerca del doble-doble con asiduidad. Aportará garra, intensidad y muchas cosas más.

Por seguir con lo positivo, los Nets tienen en Bojan Bogdanovic a un experto tirador, un gran jugador para acompañar a Lin en la faceta ofensiva. Las llegadas de Foye o Greivis Vasquez son movimientos interesantes para un roster donde hay que mimar al rookie: Caris LeVert.

Sin rondas del draft por la pésima política de fichajes llevada a cabo por Prokhorov desde que llegó, Brooklyn traspasó a Thaddeus Young al equipo que puso una primera ronda sobre la mesa: los Indiana Pacers. A cambio consiguieron a Caris LeVert con pick de los de Indianápolis.

LeVert es un buen tirador y los Nets tendrán que mimarle como franquicia y poner a Atkinson a trabajar con él. Hay mucho trabajo por delante con él empezando por sanar una grave lesión que sufrió en su último año en la universidad y que habrá que ver cómo afecta a sus prestaciones. 

El primer año de Atkinson se presenta turbio en el lado oscuro de la Gran Manzana y nadie pone la mano en el fuego por algo que no sea un quinto puesto en la peor división -de largo- de la NBA. Si al menos tuvieran el factor cancha a favor podrían rascar algo más pero no parece que el Barclays Center vaya a tirar de sus jugadores. 

FRANCHISE PLAYER: JEREMY LIN

Brook Lopez es el mejor pagado pero Jeremy Lin será el jugador a seguir. Tras recuperar la confianza perdida durante su año en los Hornets en los que recordó que tiene sitio de sobra en la élite de la NBA, Lin afronta un año nuevo con un rol y un técnico nuevos, o no tanto. Kenny Atkinson fue uno de los artífices de Linsanity cuando era asistente de los Knicks y ahora tratará de que su pupilo dé el paso al frente necesario para considerarle una estrella. Será el base titular y el primer generador en ataque por delante de Brook y Bogdanovic